Me gustaría ser más franca, más libre, decir lo que siento y que tanto me preocupa... pero no lo hago. Me trago mis problemas y los problemas me consumen... me siento triste, cansada, con ganas de mandar todo a la cresta y no lo hago.
Ahora mismo quisiera que la vida fuera más grata conmigo, asumo mis errores, y trato en lo posible de corregirlos, pero supongo que no es suficiente, que todo tiene un precio y a veces el precio es tan alto que tienes que pagar en cuotas eternas.
Obviamente la vida no es tan mala tampoco, he sido muy feliz y hasta ahora creo que no puedo ser tan mal agradecida porque he tenido también de lo mío, he tenido un tiempo maravilloso.
Pero se oscurece mi tiempo, debo salir adelante, levantarme con más ánimo, sin tantas ganas de llorar. Debo quererme más. valorar mi vida, valorar mi aporte a este mundo. No he sido lo suficientemente fuerte y he dejado que las cosas ocurran aunque no lo quiera, igual siempre me hago responsable de mis actos, eso sí que soy, muy responsable. Pero a veces esa responsabilidad me coloca en segundo plano, y todo pasa a ser más importante que yo.
Cómo quisiera ser libre, flotar en total libertad, escuchar mi alma y ya no sentir este hueco enorme que cubre mi pecho, que enfría mis noches, que me hace recordar...

